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Este escrito és de uno de los compañeros heridos. La mayoria de perdigones no pueden ser extraidos...
[align=center]CARTA DE UN COMPAÑERO HERIDO EN EL TIROTEO DEL EIXAMPLE EN BARCELONA[/align]
Publicado por WebSAP el 5 de marzo de 2010
Soy uno de los dos Mossos d'Esquadra heridos por un disparo de escopeta recortada la noche del 25 de Febrero de 2010. El llamamiento a Mossos se produjo por unas molestias vecinales, al llegar al piso, la situación era otra. De la actuación, como sabéis, resultamos heridos dos Mossos después de que uno de los dos individuos que estaban intentando robar en el inmueble nos disparase una sola vez.. Los teníamos a nuestro alcance, pudimos observar sus siluetas y su posición después de que saliesen del inmueble para huir por una azotea. Nada hizo pensar en otra intención que no fuese la de quedarse quietos, ellos no se movieron, y de pronto sentí un estremecimiento, un golpe fuerte y retrocedí. Al intentar sacar el arma me vi los brazos sangrantes y sin fuerza. Mi compañero tenía la cara llena de sangre, retrocedimos para ponernos a cubierto y pedir refuerzo, la emisora estaba reventada por un perdigón, el compañero dio la alerta. Después de esto me esforzaba conscientemente para mantener la respiración. El disparo realizado con una escopeta de caza recortada nos esparció perdigones por todo el tronco superior, abdomen, brazos y cara, más de 40 impactos, algunos superficiales y otros más profundos tocando órganos vitales como el corazón, el pulmón y el hígado. Nuestra profesión entraña unos riesgos que todos conocemos y asumimos, y desde hace muchos años se está pidiendo un chaleco de protección individual que nos dé la tranquilidad de poder cubrir servicios sin poner en riesgo nuestras vidas. Podía haber pasado lo peor, y en estos momentos ni el compañero ni yo estaríamos aquí dirigiéndonos a vosotros, nuestras familias estarían destrozadas, nuestros compañeros de trabajo hundidos. Seriamos una estadística negativa para quien sólo mira los costes económicos y los índices de siniestralidad que le convienen, pero sólo esto, unos números a olvidar para unos y un vacío para otros. Pero estoy aquí, magullado, dolorido y con la moral muy alta, mimado por el apoyo de todos los que me rodean, con el lujo de la profesionalidad de mis compañeros y mis compañeras, con el apoyo de toda la gente que me ha llamado que me ha venido a visitar y me ha dado a entender que valoran mucho mí presencia en este mundo. Muchas gracias, compañeros, compañeras, que de estas líneas salga un fuerte abrazo para todos, y si pudiera haceros un regalo, que sea el convencimiento consciente de que necesitamos estar protegidos cuando vamos a servicios, que nuestra vida no tiene precio, ni es un número ni una estadística, que todos somos necesarios, que todos somos un único cuerpo.
_________________ Quien escucha olvida,
Quien mira recuerda,
Quien practica aprende.
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