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A ver, el chaval es anormal profundo, proetarra y anormalprofundo, cosa que aunque generalmente va unida, en ocasiones como esta se presenta claramente separadas. Me parece muy bien que cuente la milonga esta, si su educación hubiese sido normal, y no la de un proetarra, pues igual habría intentado impresionarla bebiéndose veinte cubatas, o haciendo puenting sin cuerda, o robando un coche, o liando una reyerta de las de escándalo. Pero no... el tío se mete en la kaleborrika porque mola, porque eres chungo, y porque así das miedo.
Lo veo normal, desgraciadamente en ciertas partes de nuestro país, ser un hijo de furcia es normal, esta bien visto e incluso se te pone como modelo para otros que son más jóvenes que tú.
Lo que no tiene excusa, lo que no es normal, lo que roza el más puro esperpento, no es otra cosa que la fiscalía que tenemos. Los impresentables que deciden lo que esta bien y lo que no.
A Pumpido y compañía los metía yo a patrullar por ciertas zonas del País Vasco una temporada, les ponía a vivir en barrios normales, donde estos hijos de ramera se crían y van engendrando su odio y dando rienda suelta a su terror.
En fin. Cada día somos más un país de pandereta, y de anormales.
_________________ "Imagina un rey que luchara sus guerras, sería un espectáculo".
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