Fuerzas de Elite

Portal dedicado a las Unidades Especiales de la Policia y el Ejercito, sus tácticas, sus armas, su equipamiento...
Creditos
Fecha actual 22 Jul 2018 15:24
Aula Policial

Todos los horarios son UTC + 1 hora




Nuevo tema Responder al tema  [ 1065 mensajes ]  Ir a página Anterior  1 ... 115, 116, 117, 118, 119
Autor Mensaje
NotaPublicado: 21 Dic 2017 12:31 
Desconectado
Moderador
Moderador
Avatar de Usuario

Registrado: 07 Feb 2007 09:27
Mensajes: 10058
Ubicación: Pintiam.-
Observando a los 500 hombres con todo su equipo y armamento dispuesto y en formación a punto de llevar a cabo su ceremonia de graduación en una explanada al lado del aeródromo de la base del 215º Cuerpo del ejército afgano en Nad'Ali, literalmente, antes de que éstos se dirijan al frente de guerra en Helmand, resuenan las palabras del día anterior pronunciadas por el coronel Reid de los US Marines, el oficial estadounidense al mando del contingente que ha supervisado su entrenamiento: "Queda mucha lucha por delante, mucha guerra". Éstos son los hombres que la están luchando. En las próximas semanas, un tercio de ellos morirá o será herido en combate.

La unidad participará en la operación Maiwand 7, cuyo objetivo es acabar con las agrupaciones yihadistas que amenazan la provincia, así como asegurar el terreno que les han arrebatado recientemente.

Todos lucen uniformes nuevos. La infantería, los equipos de ametralladores, los zapatones, los equipos de morteros, todos tienen a sus pies petates con las letras ANA (Ejército Nacional Afgano, por sus siglas en inglés). Las edades, entre 18 y 50, según un oficial afgano. La tensión en sus ojos es evidente. Se van a la guerra y estos minutos son los últimos de calma antes de la tormenta de frío y plomo que es la batalla de Helmand en invierno.

"La educación, la buena organización y una moral fuerte son las claves de nuestros éxitos. Ahora es nuestro momento, ahora tenemos que demostrar que podemos llevar la lucha al enemigo y que podemos vencerlo en su territorio. Estoy muy orgulloso de todos mis hombres", explica el general Wali Mohammad Ahmadzai, comandante en jefe del 215º Cuerpo del ejército afgano. El hombre milagro del Gobierno de Kabul que, gracias a su lucha personal contra la corrupción en el seno del ejército, se ha ganado el respeto de sus soldados.

La ceremonia de graduación es larga y las armas pesan. Pronto las posturas se relajan y una pequeña banda de música militar desafina himnos y sirve de entradilla para varios discursos interminables, seguidos de las correspondientes imposiciones de medallas. A continuación, llega la tradicional oración y rezo que algunos gritan, mientras otros callan y los más lo murmuran o miran alrededor, conscientes de lo que les espera. Tras éste vienen los gritos de guerra por el país y su unidad. Más de uno calla como si, ante el miedo, la única opción posible es el silencio. Cuando rompen filas, los teléfonos aparecen en escena. El ultra-islámico país que es Afganistán siempre mezcla su visión cerrada de la religión con tradiciones herméticas y heréticas que se pierden en las arenas del tiempo.

De esta manera, aparecen dos tamborileros y un organillo de suelo y varias melodías populares revolucionan las filas. La banda militar desaparece. Hasta una docena de soldados se lanzan a bailar, riendo, girando sobre sí mismos a gran velocidad, contorsionándose, perdiéndose en la música mientras docenas los rodean y vitorean haciéndoles fotos. "La guerra", ironiza Jawad, un joven con cara de niño sosteniendo un viejo fusil de asalto estadounidense M-16, grabando la escena con su teléfono móvil, mientras a su alrededor una multitud está hipnotizada por las contorsiones de sus compañeros.
Localizador Afganistan Nad Ali

El último tango antes de enfrentarse a la muerte. "Es una tradición afgana. Un baile para el coraje, para la despedida", le interrumpe su sargento, Khalid. "El último baile, sí, y ahora para la guerra. Inshallah [Dios mediante]", añade, sonriendo a sabiendas de la marea de violencia hacia la que se dirige.

Unos minutos después, los gritos de los sargentos acaban con la celebración y empieza el embarque hacia su destino. Todos los soldados se apresuran hacia sus petates. La hora ha llegado. Uno se detiene. "Hazme una foto", exige, como si fuera un último deseo. Es joven, pero sus ojos oscuros y profundos son viejos. Uno de los veteranos cuya sonrisa refleja el laberinto de horrores que es la guerra. "Buena suerte", concluye, y sigue adelante. Poco a poco, todos desaparecen y la explanada donde ha tenido lugar la ceremonia se queda desierta.

"Las evacuaciones salvan vidas y marcan la diferencia para la moral", señala el doctor Ahmad Zia Safi, que nos recibe en el hospital militar de Shorab. "Saber que uno tiene posibilidades de sobrevivir en caso de ser herido es fundamental para nuestras tropas. Aquí hacemos cirugía y trauma. Salvamos vidas, incluyendo las de los heridos talibán capturados y que, después de ser tratados y estabilizados, son mandados a prisión", explica.

"Siempre hay mucho trabajo, muchas cirugías de las que hacerse cargo", continúa. "Antes de la ayuda de la OTAN y Estados Unidos teníamos una media de 15 bajas al día. Ahora estamos entre tres y cinco". El centro médico tiene 50 camas, cinco doctores y 60 enfermeros y ayudantes, banco de sangre, laboratorio, farmacia, Rayos X y escáners médicos que lo han convertido en uno de los más modernos del país. "Los días más duros se producen cuando hay muchas bajas por un ataque o durante una ofensiva. Sin embargo, los periodos de calma también son peligrosos porque te relajas y aquí siempre hay que estar preparado. Los ataques suicidas pueden suceder en cualquier momento", añade. La morgue tiene una capacidad para 20 cuerpos. "Después de identificarlos, los mandamos a casa, a sus familias", explica cabizbajo.

Asistimos, en directo, a una operación de cirugía. Un soldado con un ataque de apendicitis. Visitamos a tres heridos en combate. Uno duerme, vencido por la morfina y cubierto con una manta pesada. Sólo su cara dolorida asoma. Otro está tendido sobre el catre con un compañero a su vera y una herida vendada en una pierna. "Fuego de francotirador", explica. Una herida afortunada, según la loca lógica de la guerra. El tercero no quiere enseñar sus heridas y lo observa todo con una mirada perdida. Los únicos objetos personales que se ven son sus uniformes en bolsas de plástico a los pies de la cama y sus teléfonos móviles.

Visitamos el laboratorio del hospital que se ha convertido en una herramienta fundamental para identificar y atender a los soldados "víctimas de las adiciones", dice el doctor refiriéndose a los heroinómanos. Helmand es la provincia afgana donde más opio se produce. "La dureza del conflicto y el acceso a sustancias hace que algunos soldados se vuelvan adictos. Si alguien da positivo se le manda a Kabul a una clínica de desintoxicación". Una vez están recuperados vuelven a vestir el uniforme y están listos para volver a las trincheras. "La drogadicción es una enfermedad que debe ser tratada y no perseguida", concluye.

Los cañones de artillería de 120mm para llevar a cabo ataques de precisión son fundamentales para apoyar a los hombres que han partido de Nad'Ali. En el campo de Shorabak asistimos a un ejercicio del 205º Cuerpo artillero del ejército afgano que se acaba convirtiendo en misión real, "debido a los requerimientos sobre el terreno", según indica un oficial afgano. Los marines también están aquí supervisando. "Estoy muy sorprendido con su capacidad y rapidez para aprender. Dirijo a clases de 12 estudiantes durante ocho semanas", explica su instructor, el sargento Dillan Arthur.

Los artilleros afganos todavía tienen mucho que aprender. Les falta rapidez y precisión en el establecimiento de sus coordenadas. Si ellos fallan o se quedan cortos en el tiro, los que sufrirán las consecuencias serán sus compañeros que acaban de partir. La artillería puede ser un ángel para la infantería, pero también un desastre que puede acabar con las vidas y la moral de los soldados sobre el terreno muriendo por lo que el poeta soldado inglés Wilfred Owen describió como "la vieja mentira": dulce decorum est pro patria mori (dulce y honorable es morir por la patria).
http://www.elmundo.es/internacional/201 ... b462e.html

_________________
SERVO PER AMIKECO.-
ImagenImagen
Imagen


Arriba
 Perfil  
 

Compartir en:

Compartir en Facebook FacebookCompartir en Twitter TwitterCompartir en Tuenti TuentiCompartir en Sonico SonicoCompartir en Digg DiggCompartir en Delicious DeliciousCompartir en Technorati TechnoratiCompartir en Tumblr TumblrCompartir en Google+ Google+

NotaPublicado: 22 Dic 2017 11:12 
Desconectado
Moderador
Moderador
Avatar de Usuario

Registrado: 07 Feb 2007 09:27
Mensajes: 10058
Ubicación: Pintiam.-
La visión de águila de los drones estadounidenses operando en Helmand y ahora en manos del ejército afgano se ha convertido en la pesadilla de los terroristas en esa provincia al sur de Afganistán. Imperceptibles a 10.000 pies, son capaces de observar "el interior de un vehículo como el de las imágenes", indica el Mayor Abdul Wakil Aryan, el subcomandante afgano en la sala del sistema de drones establecido por Washington en el campo de Shorabak y conocido como 'Scan Eagle'. Con él llevan a cabo operaciones militares contra objetivos talibán observando desde el cielo y coordinando ataques aéreos y movimientos de tropas. Es el arma que esperan cambie el rumbo de la guerra en el país.

El mismo sistema que, el día anterior, fue fundamental para acabar, en el distrito de Musaqala, con la vida del mulá Shah Wali, o mulá Nasir, por su nombre de guerra, jefe de la temible Brigada Roja yihadista y vicegobernador talibán en la provincia.

"La efectividad de este sistema de batalla es increíble. Lo puedes ver tú mismo", añade señalando un monitor en el que se ve a varios hombres armados dentro de un vehículo que están siendo monitorizados. "Tienen dos granadas propulsadas RPG y lo que parecen dos o tres fusiles de asalto AK-47. Ahora se han refugiado en una aldea, por lo que no podemos llevar a cabo un ataque aéreo. De momento los seguimos, así nos llevarán a su búnker", explica con una medio sonrisa. En cuanto los yihadistas les lleven a su escondite éstos habrán firmado su sentencia de muerte.

'Scan Eagle' es un sistema de drones que, combinado con el sello de las estrategias de coordinación de los US Marines para llevar a cabo ataques quirúrgicos en tierra, ha revolucionado el campo de batalla afgano. Más aún, los operadores del ejército afgano han aprendido a utilizar ese arma con tal maestría, según indican sus instructores estadounidenses, que, desde principios de enero de 2017, han conseguido que los talibán tengan que movilizar efectivos de otras provincias para hacer frente a la ofensiva de Kabul en Helmand, la conocida como Maiwand 7. Tanto es así que los avances yihadistas que en 2015 y 2016 amenazaron el norte y el este del país, sobre todo en Kunduz y Nangarhar, se han visto ahora debilitados.

De esta manera, los ojos del sistema 'Scan Eagle' se han convertido en el arma que está diezmando a los terroristas en una de sus plazas fuertes. La clave que está detrás de los éxitos recientes del ejército afgano que, tan sólo hace un año, estuvo a punto de perder la capital provincial, Lashkar Gah, motivo por el que Estados Unidos mandó de vuelta a los US Marines, cuya tutoría en la utilización del sistema de drones "es crucial para el desarrollo de nuestras operaciones", añade el Mayor Abdul. "Además, nuestros soldados se sienten mucho más seguros sabiendo que el cielo es su aliado".

La operación 'Scan Eagle' se encuentra en dos edificios de la base de Shorabak donde está estacionado el 215º Cuerpo del ejército afgano. La zona está rodeada por vallas y cuenta con una robusta seguridad especial compuesta por una docena de marines. Dentro hay dos salas y despachos. La mayor es la sala de mapas y sirve para el movimiento y coordinación de tropas. La más pequeña es el corazón de la operación.

Allí, en apenas 20 metros cuadrados, se agrupan más de una docena de soldados y técnicos civiles norteamericanos junto a sus aliados afganos, todos apretujados en varios sofás delante de mapas y múltiples pantallas de televisión y monitores mostrando las posiciones de las tropas, de los enemigos, de las operaciones en curso, de los drones y de los aviones y helicópteros disponibles para llevarles la muerte desde los cielos. Una parca silenciosa que se ha convertido en el azote de las posiciones talibán.
Nunca se lo esperan, nunca lo ven venir

En la parte posterior de la sala pequeña está el cerebro de la bestia. Dos grandes mesas con una decena de terminales de computadoras interconectadas con las que se controla el vuelo de los drones y la coordinación de objetivos. Todo ello en manos de una empresa privada estadounidense supervisando al piloto afgano. "Nunca se lo esperan, nunca lo ven venir. Ahora están y ahora ya no", comenta uno de los contratistas responsables del mantenimiento del sistema que "está teniendo un éxito inesperado. El ejército afgano se ha adaptado muy rápido", comenta mientras a un metro el Mayor Abdul discute con uno de sus asesores de los marines sobre la mejor opción para acabar con los yihadistas que acabamos de observar en el monitor.

"La localización del búnker de los terroristas está confirmada, vamos a llamar a los cazabombarderos para que se ocupen de ellos", explica el subcomandante. Las pantallas muestran el mapa con las coordenadas del escondite terrorista mientras un monitor muestra las imágenes del dron que observa una pequeña casa de adobe solitaria a las afueras de Lashkar Gah. Se ven a tres hombres entrando. "El búnker está dentro, ahí han llevado las armas", añade. Ahora ya tienen un objetivo claro y actuarán rápidamente para neutralizarlo. Mientras, en uno de los rincones, un operador de radio afgano instruye a los hombres sobre el terreno en dos vehículos militares del tipo Humvee -armados hasta los dientes, como se puede ver en otro monitor- que se mantengan al margen para evitar las bajas por fuego amigo.
Soldados norteamericanos visualizan operaciones militares en la base de Shorabak. A. GUALLAR / HANS LUCAS

El Mayor Abdul se pone al teléfono y habla directamente con la base aérea en Kandahar, donde están estacionados los aviones de combate de la coalición y sus aliados afganos. "¿Todo bien?", le pregunta el consejero militar de los marines. "Todo en orden, han despegado. Unos 20 minutos", responde con una gran sonrisa. Seguidamente, ambos se sientan en el sofá delante de los monitores y de una pantalla que muestra la progresión de los aparatos en el aire. Ambos callan y siguen atentamente los dos puntos azules que acaban de aparecer en la misma con sendos logos en forma de avión que, poco a poco, avanzan hacia su objetivo.

Pasado el tiempo estipulado los cazabombarderos de la Fuerza Aérea estadounidense se presentan en el lugar indicado y sueltan su carga. La pequeña casa de adobe y búnker de los talibán desaparece bajo una nube de polvo. Las bombas de penetración acaban con el búnker. La muerte les ha llegado y ni se han enterado. Mientras, los militares y civiles en la sala ríen y se dan la mano. "Otro éxito de nuestras fuerzas", comenta el Mayor Abdul. "Nada de esto sería posible sin la ayuda de nuestros aliados. La ayuda de los marines ha sido fundamental. Desde que llegaron hace unos meses nuestras operaciones y determinación se han convertido en inquebrantables".

Por otro lado, el subcomandante hace hincapié en que el objetivo ha sido marcado claramente y se han asegurado de que no hubiera civiles alrededor. Las muertes de civiles debido a ataques aéreos de las fuerzas afganas o de la coalición son uno de los motivos que levantan mayor animosidad entre la población afgana. En ocasiones, el todavía todopoderoso ex presidente afgano, Hamid Karzai, ha movilizado a masas pidiendo la salida de las tropas extranjeras debido a un ataque aéreo en el que murieron inocentes.
La buena coordinación vence batallas

En la sala de mapas y coordinación de tropas hablamos con el oficial estadounidense al mando, el Mayor Kaiser, quien explica que "la clave del cambio fundamental que se ha producido en las operaciones del ejército afgano es la buena coordinación y la rapidez con la que se han adaptado a nuestros sistemas". Un apoyo que no sólo los ha llevado a asegurar la capital sino que, a través de la Operación Maiwand 7, ha expulsado a los yihadistas de distritos clave que amenazaban el control por parte de Kabul del las arterias vitales en el sur del país.

"El sistema garantiza una buena coordinación y apoyo para evacuar a los heridos", cosa que según el oficial norteamericano "da confianza y refuerza la moral de los soldados combatiendo cara a cara contra los talibán, así como es fundamental para llevar a cabo maniobras militares con exactitud y según unos objetivos detallados. Por otro lado, éste también garantiza que, llegado el momento, el ejército afgano pueda ordenar el apoyo aéreo necesario para que sus operaciones sean un éxito", añade el Mayor Kaiser.

"Como puedes ver hemos llegado a un punto en que nuestros aliados ya casi están operando con total independencia", indica, señalando el ala derecha de la sala donde una decena de oficiales afganos se afanan sobre una multitud de mapas marcando posiciones, respondiendo a las múltiples llamadas desde el frente y discutiendo el movimiento de sus soldados. "Ese es el verdadero objetivo. Nuestro papel es el de supervisar pero siempre dejando que sean ellos los que lleven el peso de las operaciones. Ésta es su guerra", concluye.
http://www.elmundo.es/internacional/201 ... b467f.html

_________________
SERVO PER AMIKECO.-
ImagenImagen
Imagen


Arriba
 Perfil  
 
NotaPublicado: 12 Feb 2018 14:34 
Desconectado
Site Admin
Site Admin
Avatar de Usuario

Registrado: 10 Ene 2007 15:36
Mensajes: 5740
Imágenes inéditas del Rescate del Cougar en Afganistán

Porque siempre la realidad supera la ficción, en este vídeo os enseñamos material no publicado hasta ahora del rescate del Cougar que sirvió para hacer la película Zona Hostil Los hechos ocurrieron el 3 de agosto de 2012. Dos helicópteros SuperPuma despegan de Herat rumbo al norte, a Bala Murgab, una zona de alta presencia hostil talibán. Su misión es rescatar y evacuar a dos militares estadounidenses que habían sido heridos por la explosión de una mina al paso de su convoy. En torno a las 10 de la noche, los dos helicópteros llegan al punto del incidente. Durante el aterrizaje, el terreno bajo una de las ruedas del SuperPuma cede y el helicóptero vuelca, rompiéndose así las hélices. No hay heridos. El helicóptero escolta, tras varios intentos por tomar tierra para socorrer a sus compañeros, tiene que regresar a la base española de Qala e Naw por falta de combustible. La plana mayor militar decide diseñar unamisión de rescate de la tripulación, así como la extracción –en carga externa- del aparato accidentado. Mientras, en la zona del incidente, la oficial médico española al frente del equipo siniestrado atiende a los heridos estadounidenses.



Saludos

_________________
Subscribirse a Fauerzaesp.

Imagen



Munifex escribió:
...en España NOS gusta mucho el "rollo" secretismo y dar una aureola grandiosa a lo que desonocemos. A las unidades se las debe valorar por lo que se conoce que hacen, lo demás es falsa mitología.-


Arriba
 Perfil  
 
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Nuevo tema Responder al tema  [ 1065 mensajes ]  Ir a página Anterior  1 ... 115, 116, 117, 118, 119

Todos los horarios son UTC + 1 hora


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 9 invitados


No puede abrir nuevos temas en este Foro
No puede responder a temas en este Foro
No puede editar sus mensajes en este Foro
No puede borrar sus mensajes en este Foro

Buscar:
Saltar a:  


Desarrollado por phpBB® Forum Software © phpBB Group
El Foro Fauerzaesp se nutre gracias a sus usuarios ||Fauerzaesp
 
Creditos